cuando se cumplen 100 años de la primera publicación de Platero y yo.
En la oficina de turismo, situada en el interior del Teatro Felipe Godínez,
como en la propia Oficina de Turismo. Allí conseguí los primeros puntos.
Los siguientes, en la casa natal del poeta
Aquí, en esta casa grande, hoy cuartel de la Guardia Civil, nací yo, Platero.
¡Cómo me gustaba de niño y qué rico me parecía este pobre balcón, mudéjar a lo maestro Garfia, con sus estrellas de cristales de colores! Mira por la cancela, Platero; todavía las lilas, blancas y lilas, y las campanillas azules engalanan, colgando la verja de madera, negras por el tiempo, del fondo del patio, delicia de mi edad primera.
"Desde el mirador se ve el mar. Y jamás se borrará de mi memoria aquella noche en que nos subieron a los niños todos, temblorosos y ansiosos, a ver el barco inglés aquel que estaba ardiendo en la Barra..."
(Platero y yo. Capítulo CXVII. La calle de la Ribera).
Allí me regalaron este marcapáginas artesanal, raalizado en el taller didáctico por unos niños.
¡Los ojos se mueven!
También se consiguen puntos, visitando la Casa Museo de Juan Ramón
Haciéndose una fotografia junto a las esculturas de Platero que hay en diferentes lugares de Moguer.
en los establecimientos comerciales.
Visitando el Archivo Histórico y Biblioteca Iberoamericana.
La entrada se realiza por el claustro del antiguo convento de San Francisco.
Contiene valiosos fondos documentales de Moguer y la Comarca, y una biblioteca americanista.
Cuando conseguí todos los puntos, me regalaron este libro de cocina,
con recetas tradicionales y de vanguardia.
En cada una de ellas, hay un fragmento de un capítulo de Platero y yo.
En ésta en concreto, del capítulo CXXI.
"La corona de perejil",
Y UN EJEMPLAR DE PLATERO Y YO,
editado con motivo del centenario.
Enlace a la entrada: Juan Ramón Jiménez
Enlace a la entrada: Moguer
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