La
taracea es una técnica artesanal aplicada al revestimiento de
pavimentos, paredes, muebles, esculturas y otros objetos artísticos.
En la labor se utilizan piezas cortadas de distintos materiales
(madera, concha, nácar, marfil, metales y otros similares), que se
van encajando en un soporte hasta realizar el diseño decorativo. Es
un trabajo de incrustación. Entre unas piezas y otras hay un efecto
de contraste que depende del color y la característica del material
empleado.
Exposición de objetos de Taracea en el patio del Ayuntamiento de Granada.
Se tiene noticia de trabajos de taracea de la época sumeria en Mesopotamia (3000 a. C.) y de la dinastía Ming (1368-1644) en China. Se difundió por Asia Menor (actual Turquía) y más tarde los romanos la adoptaron cuando entraron en contacto con el mundo helenístico. Llamaron a este arte incrustatio o loricatio. Plinio el Viejo hace una extensa descripción de esta técnica en su obra Naturalis historia. Las piezas con que se hacían las incrustaciones, las llama crustae. Los árabes introdujeron esta técnica en España, por eso taracea deriva de la palabra árabe Tar'sia, que significa incrustación.
En la actualidad esta técnica perdura en Damasco y Granada.
En el interior de la iglesia de San Pedro y San Pablo de la capital granadina,
en la Capilla del Ecce Homo,
el altar
el Crucifijo
los candelabros
y la cenefa colocada en el zócalo de tela, son de taracea.
Los candelabros tienen grabado los atributos de la Pasión.
El templo es la sede canónica de la Hermandad del Rocío de Granada.
Aquí vemos la carreta del Simpecado,
Con una reproducción de la fuente de los leones de la Alhambra.
Este marcapáginas, aunque no es de taracea, representa una puerta de alacena de dicho material,
procedente del palacio de los Infantes de la calle Cetti Meriem de Granada. Data del siglo XIV.
Lo he utilizado para la cabecera del blog.

Unos mps preciosos, como no podía ser de otra manera, al ser realizados con esa técnica tan delicada . Mi preferido el último; por algo lo has escogido como cabecera de tu blog.
ResponderEliminarSaludos
El último aunque es de papel, representa a las mil maravillas la madera y las incrustaciones de la puerta de la alacena.
EliminarGracias por el comentario.
Saludos.
Lucía.
Coincido con Pini, el último es el que más me gusta, y tengo la suerte de tenerlo ya hace unos años. Creo recordar que lo compré en la tienda de la Alhambra de Granada junto con otros hace ya unos (creo que en el año 2000).
ResponderEliminarComo siempre, disfruto de tus entradas.
Un abrazo
Justa
A mí también me gusta mucho. Desde luego es una suerte que lo tengas en tu colección desde hace tantos años.
EliminarMuchas gracias por tu comentario.
Un abrazo.
Lucía.
Los marcapáginas muy originales y las fotografías estupendas. De taracea tengo un costurero octogonal de pie y una mesa que fueron de mi abuela . Ademas conservo otras piezas muy queridas por mi .He disfrutado mucho tu preciosa entrada . Bsts. La bordadora.
ResponderEliminarEstoy muy contenta de contar con estos marcapáginas en mi colección, porque es un trabajo al que le tengo gran admiración. Tanto el costurero como la mesa que fueron de tu abuela, son una preciosidad; también lo es, la bandeja y el joyero tan lindos que me regalaste.
EliminarGracias por tu comentario.
Besos.
Lucía.
Preciosa la entrada y también me quedo con el último " una maravilla ". Como siempre todo hecho con muy buen gusto. Las fotografías espectaculares. Un beso cuñá
ResponderEliminarMuchas gracias, cuñá. ¡Cuántos ánimos me das!. Parece ser que el marcapáginas que representa a la puerta, es el que más ha gustado.
EliminarMuchas gracias por tu comentario.
Besos.
Lucía.