lunes, 9 de marzo de 2015

Museo Nacional de Arte Romano de Mérida


El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida fue inaugurado el 19 de septiembre de 1986 en su emplazamiento actual, obra del arquitecto Rafael Moneo. Se trata de un centro investigador y difusor de la cultura romana donde, además de acoger los hallazgos arqueológicos de la antigua ciudad romana Augusta Emerita, se celebran congresos, coloquios, conferencias, cursos, exposiciones y otras muchas actividades de ámbito nacional e internacional. Es uno de los edificios Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, formando parte del «Conjunto arqueológico de Mérida».





Nave principal del Museo.

Arcos de medio punto.


inspirados en éstos, que dan entrada al Teatro Romano.





Pintura mural con Venatio.
Siglo I d.C.

 Escena de una Venatio, espectáculo que se celebraba en los Anfiteatros y Circos Romanos. Había diferentes tipologías de venatio, en la imagen aparece un venator luchando contra una leona. Desde el año 202 a.C., después de la Batalla de Zama, los romanos comenzaron a utilizar animales exóticos procedentes de los confines del imperio. Este tipo de espectáculo fue introducido por Fulvio Nobilior como homenaje a la victoria romana sobre los etolios. Esta pintura procede del Anfiteatro de Mérida, al parecer fue reutilizada en una tumba, este hecho explica su magnífico estado de conservación.






Dintel de los ríos.


El mausoleo fue erigido para el eterno descanso de un personaje importante dentro de la comunidad emeritense, el augustal Caius Iulius Successianus, y del de otros miembros de la familia Julia, la que mayor número de individuos ha aportado a la epigrafía colonial. Su nombre, junto con el Caius Iulius Exsuperantius, patrono de aquél, aparece grabado en un dintel que coronaba la puerta de acceso al mausoleo. La dedicación, que se realizó en un segundo momento y llevó aparejada una serie de mejoras edilicias (reforzamiento de muros, adosamiento de contrafuertes, tendido de una bóveda, etc.) “renovaba la memoria” del liberto de Exsuperantius, allí enterrado.



Pero si interesante es la mención de dos personajes desconocidos hasta entonces, y el empleo del término reconmemoratio, inédito hasta la fecha en los corpora epigráficos, no lo es menos la alusión a los dos ríos de Mérida (que ha servido para dar nombre al dintel), con sus correspondientes personificaciones y denominaciones que tuvieron en la antigüedad.


El río Ana (y no Anas, como erroneamente se le ha venido denominando hasta la fecha) es representado como un viejo barbado, semidesnudo, acostado, reclinando uno de sus brazos sobre un cántaro que mana agua, y sosteniendo con la mano contraria un haz de juncos ribereños. Mayor interés, si cabe, que esta personificación romana del actual río Guadiana, tiene la de su afluente, el Albarregas, en la inscripción llamado Barraeca, nombre sin duda autóctono e, igualmente, único en el orbe epigráfico.




Mosaico "Rapto de Europa". S. III d.C.

En la mitología griega, Europa era la hija de Agenor y Telefasa, reyes fenicios de la ciudad de Tiro. Sus hermanos eran Cadmo, el que llevó el alfabeto a Grecia y Cílix que dio nombre a la región de Cilicia, actual Armenia. Europa fue raptada por Zeus, éste se transformó en un llamativo toro de color blanco. Dicho toro se apareció a Europa cuando se encontraba en una playa. Zeus se había enamorado de Europa y con este aspecto pretendía raptarla. Consiguió que la joven se subiese a su lomo para cruzar el mar y llevarla a la isla de Creta. Ya en la isla, se unieron junto a la fuente de la Gortina, bajo unos plátanos. 


 De esta unión nacieron tres hijos: Minos, Sarpedón y Radamantis. Zeus concedió a Europa tres regalos: Talo, un autómata de bronce que protegía las costas de Creta; una jabalina que nunca erraba el tiro y un perro llamado Lélape que siempre alcanzaba a su presa. Después, Zeus abandonó a Europa y ésta se casó con Asterio, rey de Creta y sucesor de Téctamo y de una hija de Creteo. A la muerte de Europa, Zeus en recuerdo de su amor, colocó en el firmamento la constelación de Tauro.




Detalle de Baco en fiesta orgiástica.
Casa de Mitreo. S. II d.C





 Mosaico de los Aurigas. S. IV d.C.


Pavimento de una habitación de una domus romana, de planta rectangular con ábsides en sus extremos, uno decorado con elementos vegetales y el otro con un vaso o cratera de la que surgen sarmientos y racimos de uvas. La parte central del mosaico está compuesta por tres alfombras unidas por una orla común de cables. La primera, en el centro de la composición y muy perdida, está formada por un marco cuadrado y dentro del mismo un medallón circular en el que se pueden apreciar varias bacantes, danzando y tocando crótalos y otros motivos de la iconografía del dios Baco.


En los ángulos internos del cuadrado se encuentran representados los vientos, con los soplos indicados por un haz de líneas que surgen de sus bocas.
En las otras dos alfombras, a ambos lados de la central, se representan aurigas vencedoras, con sus nombres Marcianus y Paulus seguidos de la palabra Nicha y Nica ( gritos de ánimo para los cocheros) y acompañados de sus caballos. En la escena de la izquierda aparecen epígrafes que identifican a uno de los caballos Inluminator y al dueño del tiro, Getulus.


Todos los marcapáginas expuestos, son magnéticos.



8 comentarios:

  1. Preciosos marcapáginas.
    Cuando yo estuve ( 1985) estaban a punto de abrirlo.
    Me encantan los mosaicos, pero en lo que yo recuerdo, los de Santiponce no tienen nada que envidiarles...Bueno, hace mucho tiempo, pero me gustaron mucho, tanto Mérida como Itálica.
    Maravillosa exposición la que nos has brindado...Me dan ganas de hacer el recorrido que hice hace este mes treinta años, pero quedará para otra ocasión.
    Un abrazo.

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    1. Desde luego, es un buen recorrido para repetir y este Museo, es para visitarlo y disfrutar de su contenido con detenimiento. Si vuelves por Mérida, la encontrarás muy cambiada y para bien, igual que lo está Santiponce.
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo.
      Lucía.

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  2. Unos mps muy bonitos y representativos del arte romano que atesora la ciudad de Mérida. La exposición de los mps ha servido para darnos una magnífica lección de arte, historia y mitología.Una ciudad, que al ser la capital administrativa de Extremadura y por estar bastante cerca de mi localidad, visito muy a menudo y que me encanta.
    Marisa, anímate , que si hace 30 años te gustó, ahora te gustará más. Ha cambiado mucho y para bien.
    Saludos

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    1. Muchas gracias, Pini. Estoy muy contenta con los marcapáginas que he conseguido tanto en el Museo, como en las tiendas de artículos turísticos. Y con relación a Mérida te diré, que me encanta pasear de día y de noche por sus calles y cada vez que voy la disfruto más. Es maravillosa.
      Saludos.
      Lucía.

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  3. Pues yo tengo pendiente la visita a Extremadura, y no es porque no me atraiga. Y más ahora, después de esta entrada tan completa.
    Un abrazo.

    Justa

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    1. Es una comunidad, que merece una extensa y detenida visita, para disfrutar de sus paisajes, cultura, gastronomía y por supuesto de la hospitalidad de sus habitantes.
      Muchas gracias por el comentario.
      Un abrazo.
      Lucía.

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  4. Interesante y precioso museo.Bonita entrada y estupendo trabajo Lucía. Bsts. La bordadora.

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    1. Como toda Mérida, es una joya.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Besos.
      Lucía.

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