sábado, 11 de marzo de 2017

Medina Azahara - Córdoba (I)




Medina Azahara, castellanización del nombre en árabe: مدينة الزهراء Madīnat al-Zahrā' (‘la ciudad brillante’), es una ciudad palatina o áulica que mandó edificar Abderramán III (Abd al-Rahman III, al-Nasir) a unos 8 km en las afueras de Córdoba en dirección oeste, más concretamente, en Sierra Morena.
Los principales motivos de su construcción son de índole político-ideológica: la dignidad de califa exige la fundación de una nueva ciudad, símbolo de su poder, a imitación de otros califatos orientales y sobre todo, para mostrar su superioridad sobre sus grandes enemigos, los fatimíes de Ifriqiya, la zona norte del continente africano. Además de oponentes políticos, lo eran también en lo religioso, ya que los fatimíes, chiíes, eran enemigos de los omeyas, mayoritariamente de la rama islámica suní.
La cultura popular también dice que fue edificada como homenaje a la mujer favorita del califa: Azahara.

El yacimiento arqueológico de Medina Azahara está declarado Bien de interés cultural en la categoría de monumento desde el año 1923.3  El 27 de enero de 2015 «Madinat al-Zahra» fue inscrito en la Lista Indicativa de España del Patrimonio de la Humanidad, en la categoría de bien cultural (nº. ref 5978).

Detalle capitel (siglo X)

El Centro de Interpretación de Medina Azahara fue inaugurado el 9 de octubre de 2009, en la ciudad de Córdoba, España, por la reina Sofía. Tiene como objetivo, dotar al yacimiento arqueológico de Medina Azahara, de unos servicios acordes a su importancia histórico-artística. El centro se encuentra a unos 800 metros del yacimiento.

En su interior tienen cabida usos tan diversos como la recepción de visitantes, la restauración de piezas arqueológicas, un auditorio, espacios adecuados para el almacenamiento de restos arqueológicos del propio conjunto, oficinas de investigación histórico-artística, una biblioteca para los estudiosos, una cafetería, tienda de libros relacionados con el yacimiento y el arte musulmán, y una zona expositiva donde se muestran las piezas más espectaculares del yacimiento, después de que muchas de ellas, como el famoso cervatillo de Medina Azahara, hayan sido trasladadas desde el Museo Arqueológico de Córdoba.

Museo

Capitel en Medina Azahara

Marcapáginas magnético
Anverso y reverso
Cervatillo

En el museo
Es una pequeña pieza de bronce que fue elaborada como un pequeño surtidor de agua para decorar una de las numerosas fuentes con las que contaba la ciudad palatina, siendo considerada, de forma unánime, como la obra maestra de la escultura hispano – musulmana del periodo omeya. Respecto a su cronología, suele ser habitual datarla por parte de los especialistas entre las últimas décadas del siglo X y los primeros años del siglo XI, sin que se pueda aportar aún hoy una fecha más precisa. 

La Casa Militar

Inscripción cúfica en un plato de cerámica. S. X

Museo

Restos arqueológicos en los jardines

Marcapáginas magnéticos
Anverso y reverso
Recipiente zoomorfo


Esta curiosa pieza, que según los investigadores formó parte de la vajilla de gala de alguno de los conjuntos palaciegos de la ciudad de Medina Azahara, fue adquirida por el estado español en nombre de la junta de Andalucía en abril del 2003 tras el desembolso de un importe de 220.000 euros a una sala de subastas londinense. Por sus rasgos morfológicos, los expertos han intuido que esta pieza de pequeñas proporciones quizás pudiese tratarse de una jirafa. Sobre su uso específico, se piensa que pudiese servir para verter algún tipo de líquido. La decoración está realizada a base de vidriado blanco, así como pequeños fragmentes de verde y manganeso. Respecto a su cronología, decir que es datada, por casi todos los expertos, en los años centrales del siglo X.



El Gran Pórtico era la entrada oriental al recinto del alcázar, situada frente a la plaza de armas. Originalmente estaba constituido por quince arcos, siendo el arco central de herradura y los otros catorce arcos escarzanos. Posteriormente fue remodelado, eliminándose varios de los arcos más septentrionales del pórtico. El pórtico tenía unas dimensiones aproximadas de 111,27 metros de largo, 2,92 metros de ancho y 9,46 metros de alto.

Ataurique con motivo de palmeta. S. X

Olograma.
Museo


La Casa de Yafar recibe su nombre por Ya´far ibn Abd al-Rahmán, designado primer ministro (hayib) en el año 961. Pese a la denominación, no tenemos todavía asegurada con certeza que la residencia de este personaje estuviese aquí, basándonos únicamente en las intuiciones e investigaciones de los especialistas. Su estructura se articula alrededor de tres ámbitos espaciales, organizados en torno a sus correspondientes patios, todos ellos de distinto carácter: uno público, uno íntimo y otro de servicio. El espacio oficial es constituido por una edificación de planta asimilable a la basilical, que cuenta con tres naves longitudinales que comunican entre si mediante puertas rematadas por arcos de herradura, así como una nave transversal abierta al patio, donde se interrumpe la correspondencia existente entre las naves longitudinales la fachada, con el objeto de adaptar esta última al espacio creado por la construcción de un baño contiguo. La fachada se organiza mediante una triple arcada de herradura soportada por comunas. En cuanto a la decoración del edificio, éste se pavimentó con gruesas losas de mármol blanco, excepto en el patio, donde se emplearon piedras de caliza violácea; además, destaca la decoración de ataurique de la fachada con temática vegetal y geométrica, que también está presente en el vano de comunicación de la nave transversal y la central, que ostenta sendos tableros en los frentes y las jambas del vano.

Texto: Internet

6 comentarios:

  1. Las fotografías , como siempre , maravillosas y también los marcapáginas.
    Si algunos editores de marcapáginas te llamasen a ti, seguro que salían mucho mejor de lo que les salen a veces.
    Un abrazo



    Luisa

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    1. Muchas gracias, María Luisa. He comprobado, que, en algunas publicaciones, queriendo dar un toque moderno al reproducir el objeto, distorsionan el original.
      Un abrazo.
      Lucía.

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  2. La visité en un viaje que hice a Córdoba hace unos años y, como todo lo que construyeron los árabes en España, debió ser una maravilla.
    Un abrazo

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    1. Tal como dices, tuvo que ser una maravilla. Es una pena, que la estancia más importante del recinto, el Salón Rico, lleve años cerrada y sin fecha para su restauración. Por lo menos, me queda el recuerdo de la última vez que lo visité. Fue con motivo de la magnífica exposición "El esplendor de los Omeyas Cordobeses".
      Un abrazo.
      Lucía.

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  3. Precioso lugar, tal y como muestras en esta entrada; y preciosas fotografías (me encanta la del capitel en contrapicado).

    Un abrazo.

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    1. Es precioso, pero necesita un cuidado continuo. Al capitel, también le hice un plano normal, pero para publicarla en el blog, me he decidido por esta; que me alegro haya sido de tu agrado.
      Gracias, por el comentario.
      Un abrazo.
      Lucía.

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